La Casa de Don Joaquín
Esta es la casa donde nació el primer retablo ayacuchano en 1942. Fue también el hogar donde Joaquín López Antay vivió rodeado de su arte y su familia, y donde pasó sus últimos años. Un espacio lleno de historia, tradición y vida.



Nuestra historia
La Casa Museo Joaquín López Antay fue fundada el 27 de septiembre de 2016 como resultado de un sueño impulsado por Paty Mendoza López, bisnieta del maestro Joaquín López Antay, quien tuvo la visión de transformar este espacio familiar en un lugar de memoria, arte y cultura viva.
A este sueño se unieron con compromiso y amor su madre Adelaida López Morales y su tío Alfredo López Morales, nietos del maestro, quienes junto a Paty y con el valioso acompañamiento del recordado gestor cultural Luis Repetto Málaga, hicieron posible la creación de este museo. Gracias también al apoyo creativo, económico y emocional de personas amantes del arte popular, este proyecto tomó forma y abrió sus puertas a la comunidad y al mundo.
En 2019, la Casa Museo fue reconocida con el Fondo de Estímulos Económicos para Salas de Artes del Ministerio de Cultura del Perú, lo que permitió renovar la propuesta museográfica y fortalecer su propuesta cultural y turística. Este impulso marcó un antes y un después en la manera en que compartimos el legado del maestro Joaquín López Antay.



Misión
Somos un museo dedicado a preservar, exhibir y difundir el legado de Joaquín López Antay y el arte del retablo ayacuchano. A través de experiencias educativas, artísticas y comunitarias, promovemos la identidad cultural y la creatividad como motores del desarrollo local y la transmisión del patrimonio a nuevas generaciones.
Visión
Ser un museo sostenible y reconocido por su compromiso con la preservación del legado de Joaquín López Antay y la promoción del retablo ayacuchano como símbolo de identidad, memoria y creatividad en Ayacucho y el Perú.
Objetivos
Preservar y difundir el legado artístico de Joaquín López Antay, el primer retablista del Perú, mediante la exhibición de sus obras, su casa y su taller original.
Promover el conocimiento sobre la historia, técnicas e iconografía del retablo ayacuchano.
Fortalecer la identidad cultural y la creatividad de las nuevas generaciones a través de experiencias de arte tradicional y una programación cultural activa.






